Domingo, 26 Enero 2020
Ultimas noticias
Casa » Fabrican los primeros "robots vivientes" — Xenobots

Fabrican los primeros "robots vivientes" — Xenobots

16 Enero 2020

"Son máquinas vivas novedosas", dice Joshua Bongard, un experto en informática y robótica de la Universidad de Vermont (UVM), que ha coliderado el proyecto cuyos resultados publica la revista 'Procceedings of the National academy of Sciences'. Los llamados 'xenobots', denominados así por la reutilización de células vivas obtenidas de embriones de rana de uñas africanas (Xenopus laevis), representan una nueva clase de artefacto.

Estas son "formas de vida completamente nuevas", dijo la Universidad de Vermont, que realizó la investigación con la Universidad de Tufts. Pero también pueden crear problemas ecológicos y de salud humana, como la creciente contaminación plástica en los océanos y la toxicidad de muchos materiales sintéticos y electrónicos.

Los científicos -financiados por el Departamento de Defensa de Estados Unidos- usaron un supercomputador para diseñar estas "máquinas vivientes": Durante meses, se utilizó "un algoritmo evolutivo para crear miles de diseños candidatos para las nuevas formas de vida" y la computadora "ensambló una y otra vez cientos de células simuladas probando innumerables formas", detalló la agencia especializada SINC.

A medida que se ejecutaban los programas, los organismos simulados más exitosos se mantuvieron y refinaron, mientras que los diseños fallidos se descartaron. Se seleccionaron los diseños más prometedores para la prueba.

Luego, los biólogos de Tufts transfirieron estos diseños a la vida. Y las separaron en células individuales y las dejaron incubar, continúa el comunicado.

Ensambladas en "formas corporales nunca antes vistas" en la naturaleza, las células comenzaron a trabajar juntas, aseguraron los investigadores.

Padres se llevan módem de vacaciones porque sus hijos no quisieron acompañarlos
La publicación ha sido compartida más de 57 mil veces y suma más de 136 mil reacciones en Facebook y más de 34 mil comentarios.


Los científicos descubrieron que las células cutáneas formaron una arquitectura más pasiva, mientras que las contracciones alguna vez aleatorias de las células del músculo cardíaco fueron puestas a funcionar creando un movimiento de avance ordenado, lo que permitió a los robots moverse por su cuenta. Esto permitió a los robots moverse por sí mismos.

Pruebas posteriores demostraron que los grupos de estas 'máquinas vivas' se movían en círculos, empujando los gránulos hacia una ubicación central. Otros fueron construidos con un agujero a través del centro para reducir la resistencia. En versiones simuladas de estos, los científicos pudieron utilizar ese agujero como 'depósito' para transportar con éxito una sustancia u objeto. "En el futuro, ¿los organismos diseñados por ordenador deberían tener los mismos derechos que las personas y los animales evolucionados naturalmente?", se pregunta Josh Bongard, de la Universidad de Vermont.

"La desventaja del tejido vivo es que es débil y se degrada", dice Bongard. Y cuando dejan de trabajar, la muerte, generalmente se desmoronan sin causar daño. Una vez han terminado la tarea para la que han sido creados, tras siete días vivos se convierten en células muertas. "Y esto es algo que no puedes hacer con las máquinas típicas".

Él y su equipo de trabajo ya han hecho simulaciones de hasta 270.000 células.

"Miras las células con las que hemos estado construyendo nuestros xenobots y, genómicamente, son ranas; es cien por cien ADN de rana...pero no son ranas", apuntó Levin, quien se preguntó qué más son capaces de hacer estas células. El equipo de investigadores cree que construir los 'xenobots' es un pequeño paso para descifrar lo que Levin llama el "código morfogenético", proporcionando una visión más profunda de la forma general en que se organizan los organismos, y cómo calculan y almacenan la información en función de sus historias y entorno. Sin embargo, no se preocupe, estos pequeños no pueden reproducirse o evolucionar, al menos no todavía.

Fabrican los primeros