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García Juliá, el pistolero de la extrema derecha que no miraba atrás

08 Diciembre 2018

Y hubo además cuatro heridos graves.

García Juliá, quien cumplió en España 14 de los 193 años de prisión a los que fue condenado, fue arrestado este miércoles por las autoridades brasileñas cuando salía de su casa, en el barrio de Barra Funda, y no ofreció resistencia, según explicó la Policía Federal brasileña en una rueda de prensa conjunta con representantes de la Policía Nacional de España.

En España, según el cómputo de la Audiencia Nacional, le restan por cumplir 3.855 días de condena, unos 10 años y medio, en los que, como preso fugado, le será más difícil acogerse a los beneficios penitenciarios de los que disfrutó cuando en 1991 fue puesto en libertad condicional.

La Justicia española seguía a la espera de que el Gobierno de Bolivia se pronunciara sobre la solicitud de extradición de uno de los autores del crimen, Carlos García Juliá, que huyó durante un permiso otorgado en 1992 y años después fue localizado en el país latinoamericano, donde se le detuvo por tráfico de drogas.

En 2017 se emitió una orden internacional de detención, momento en el que se iniciaron las gestiones más intensas para dar con el paradero de García Juliá.

Del mismo modo, el expediente ya está en manos de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, que informará a favor de su entrega al tribunal de la Sección Primera de lo Penal, competente para formalizar en un próximo auto la extradición desde Brasil de García Juliá. En ese momento se iniciaron las gestiones para su detención, después de cotejar las huellas dactilares y corroborar que se trataba de la persona buscada.

El 24 de enero de 1977 dos pistoleros ultraderechistas, uno de ellos el ahora detenido en Brasil, irrumpieron en ese despacho laboralista madrileño y asesinaron a tiros a los abogados Enrique Valdelvira, Javier Sauquillo y Luis Javier Benavides, al estudiante Serafín Holgado y al administrativo Ángel Rodríguez.

La matanza de Atocha, un atentado de la extrema derecha en los estertores del franquismo, fue cometido -según el fallo de la sentencia posterior- por un grupo "activista e ideológico", que rechazaba "el cambio institucional que se estaba produciendo en España". Ese cambió llegó un año más tarde con la llegada de la Constitución de 1978.

La alcaldesa de Madrid y compañera de los abogados de Atocha, Manuela Carmena, ha encuadrado la detención en Brasil del Carlos García Juliá, uno de los autores de la matanza de 1977, dentro del cumplimiento del ciclo de la Justicia y ha hecho un llamamiento a "pensar en el dolor absolutamente insuperable".

Los cuatro integrantes del comando de ultraderecha, Francisco Albadalejo, José Fernández Cerrá, Leocadio Jiménez Caravaca y Carlos García Juliá, fueron condenados a penas de entre 73 y 193 años. Cada año, el 24 de enero, se recuerda en Madrid la masacre con actos en la plaza de Anton Martín, donde una escultura, El Abrazo, de Juan Genovés, rinde memoria a los abogados asesinados y las víctimas del atentado.

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